UN RÉGIMEN CAÍDO, PERO QUE AÚN DISPARA
«Estamos caídos» —la frase de Jorge Rodríguez filtrada— ni siquiera es lenguaje político. Pertenece al vocabulario del hampa. El de hombres descubiertos, cercados, esperando su captura. La revolución terminó hablando como banda.
Algo profundamente humillante para el chavismo. Y ya ni siquiera logran ocultarlo detrás de la vieja utilería revolucionaria de siempre, porque desaparecieron las boinas, los gritos antiimperialistas, las cadenas patrióticas, los retratos gigantes de Chávez mirando al horizonte como si estuviera a punto de liberar Stalingrado desde Fuerte Tiuna. Toda aquella escenografía de parque temático ideológico: evaporada.
Se acabaron los años en que Fidel dictaba doctrina desde La Habana; Moscú ofrecía blindaje; Teherán abría rutas opacas y Pekín financiaba haciéndose el muerto. Los últimos en perdurar fueron ciertos operadores españoles que ofrecían sonrisa sacerdotal y mediaciones providenciales orbitando alrededor del petróleo, del oro y de aerolíneas extrañas.
Ahora se filtran conversaciones internas al PSUV y las fracturas dejan de esconderse. Ya no hablan como mandamases. Hablan como supervivientes.
La frase de Jorge Rodríguez, «Estamos caídos», merecería quedar grabada algún día en la entrada a Miraflores, cuando todo esto termine y alguien convierta el edificio en museo antropológico del desastre venezolano.
Algunos parecen resignados a negociar condiciones de supervivencia, otros siguen aferrados a la fantasía de una revolución soberana que jamás existió.
Y aun así siguen siendo peligrosos. Las estructuras represivas permanecen intactas; los presos políticos continúan encerrados; los colectivos circulan con absoluta normalidad. Un anciano sale de prisión y encuentra su apartamento ocupado por el mismo funcionario policial que participó en su secuestro.
Trabajadores despedidos por razones políticas intentan reclamar reenganches ordenados por organismos del propio sistema y reciben colectivos motorizados rompiéndoles pancartas delante de las cámaras. Un hombre intenta explicar que aquella cartulina la hizo su hija con dinero que ya no tienen, y alrededor aparecen motorizados empujándolo como si estuvieran dispersando una invasión extranjera.
El régimen conserva intacta su capacidad de daño. Pronuncia palabras como «amnistía» y la maquinaria de intimidación sigue funcionando con macabra normalidad. Habla de aperturas mientras sus operadores políticos en la falsa oposición diseñan cronogramas electorales pensados para dosificar la transición, redistribuir cuotas y bloquear cualquier ruptura verdadera.
Después llega Panamá. Ciertas fotografías producen rechazo inmediato dentro y fuera del país. Reflejos alérgicos masivos aparecen frente a determinados rostros. Y de pronto esos mismos rostros reclaman las regionales primero. O sea: reciclar estructuras agotadas, redistribuir cuotas, oxigenar operadores y reconstruir parcialmente el ecosistema político antes del verdadero cambio de poder. Son las ortigas de siempre minando el terreno.
En paralelo aparecen documentos alrededor de Zapatero con referencias a amnistías, reformas y escenarios electorales escalonados. Vaya coincidencia. Durante años aquel hombre se presentó como una especie de monje civil del diálogo. Ahora aparece rodeado de rutas financieras, negocios opacos, petróleo venezolano, intermediaciones aéreas, tráfico de influencias y agendas políticas que parecen escritas por un Graham Greene caribeño bajo fiebre palúdica y exceso de ron diplomático.
Pero detrás siguen existiendo seres humanos concretos. Familias partidas durante décadas. Ancianos muriendo solos. Jóvenes convertidos en diáspora. Presos olvidados. Niños creciendo lejos de sus padres. Un país entero suspendido durante un cuarto de siglo dentro de una demolición meticulosa y lenta.
Todo eso con cárceles llenas, y colectivos circulando. Un régimen caído que todavía respira y puede seguir matando durante años.
X. P.
显示更多
UN RÉGIMEN CAÍDO, PERO QUE AÚN DISPARA
«Estamos caídos» —la frase de Jorge Rodríguez filtrada— ni siquiera es lenguaje político. Pertenece al vocabulario del hampa. El de hombres descubiertos, cercados, esperando su captura. La revolución terminó hablando como banda.
Algo profundamente humillante para el chavismo. Y ya ni siquiera logran ocultarlo detrás de la vieja utilería revolucionaria de siempre, porque desaparecieron las boinas, los gritos antiimperialistas, las cadenas patrióticas, los retratos gigantes de Chávez mirando al horizonte como si estuviera a punto de liberar Stalingrado desde Fuerte Tiuna. Toda aquella escenografía de parque temático ideológico: evaporada.
Se acabaron los años en que Fidel dictaba doctrina desde La Habana; Moscú ofrecía blindaje; Teherán abría rutas opacas y Pekín financiaba haciéndose el muerto. Los últimos en perdurar fueron ciertos operadores españoles que ofrecían sonrisa sacerdotal y mediaciones providenciales orbitando alrededor del petróleo, del oro y de aerolíneas extrañas.
Ahora se filtran conversaciones internas al PSUV y las fracturas dejan de esconderse. Ya no hablan como mandamases. Hablan como supervivientes.
La frase de Jorge Rodríguez, «Estamos caídos», merecería quedar grabada algún día en la entrada a Miraflores, cuando todo esto termine y alguien convierta el edificio en museo antropológico del desastre venezolano.
Algunos parecen resignados a negociar condiciones de supervivencia, otros siguen aferrados a la fantasía de una revolución soberana que jamás existió.
Y aun así siguen siendo peligrosos. Las estructuras represivas permanecen intactas; los presos políticos continúan encerrados; los colectivos circulan con absoluta normalidad. Un anciano sale de prisión y encuentra su apartamento ocupado por el mismo funcionario policial que participó en su secuestro.
Trabajadores despedidos por razones políticas intentan reclamar reenganches ordenados por organismos del propio sistema y reciben colectivos motorizados rompiéndoles pancartas delante de las cámaras. Un hombre intenta explicar que aquella cartulina la hizo su hija con dinero que ya no tienen, y alrededor aparecen motorizados empujándolo como si estuvieran dispersando una invasión extranjera.
El régimen conserva intacta su capacidad de daño. Pronuncia palabras como «amnistía» y la maquinaria de intimidación sigue funcionando con macabra normalidad. Habla de aperturas mientras sus operadores políticos en la falsa oposición diseñan cronogramas electorales pensados para dosificar la transición, redistribuir cuotas y bloquear cualquier ruptura verdadera.
Después llega Panamá. Ciertas fotografías producen rechazo inmediato dentro y fuera del país. Reflejos alérgicos masivos aparecen frente a determinados rostros. Y de pronto esos mismos rostros reclaman las regionales primero. O sea: reciclar estructuras agotadas, redistribuir cuotas, oxigenar operadores y reconstruir parcialmente el ecosistema político antes del verdadero cambio de poder. Son las ortigas de siempre minando el terreno.
En paralelo aparecen documentos alrededor de Zapatero con referencias a amnistías, reformas y escenarios electorales escalonados. Vaya coincidencia. Durante años aquel hombre se presentó como una especie de monje civil del diálogo. Ahora aparece rodeado de rutas financieras, negocios opacos, petróleo venezolano, intermediaciones aéreas, tráfico de influencias y agendas políticas que parecen escritas por un Graham Greene caribeño bajo fiebre palúdica y exceso de ron diplomático.
Pero detrás siguen existiendo seres humanos concretos. Familias partidas durante décadas. Ancianos muriendo solos. Jóvenes convertidos en diáspora. Presos olvidados. Niños creciendo lejos de sus padres. Un país entero suspendido durante un cuarto de siglo dentro de una demolición meticulosa y lenta.
Todo eso con cárceles llenas, y colectivos circulando. Un régimen caído que todavía respira y puede seguir matando durante años.
X. P.
显示更多
Une semaine après mon arrivée en Chine, mon unpopular opinion du moment, c’est que la cuisine chinoise met une tempête à la cuisine japonaise (je n’ai jamais aussi bien mangé de ma vie)
The Trump administration intends to maintain tariffs on imports from Mexico and Canada, US Trade Representative Jamieson Greer said as the US launches negotiations to revamp the North American free trade pact
显示更多
The Trump administration intends to maintain tariffs on imports from Mexico and Canada, US Trade Representative Jamieson Greer said as the US launches negotiations to revamp the North American free trade pact. More here:
显示更多
It’s chaos in Yosemite National Park
This is the first summer since Yosemite stopped using their reservation system
There have been almost 100,000 more visitors than this time last year
It’s so crowded the lines of cards are hours long and people are parking illegally in the meadows that are supposed to be protected
“The line of cars goes on and on and on, all waiting to get into Yosemite National Park. People were waiting for like at least hour and a half and once you're inside, the waiting isn't over”
By 7.30 am parking can already be at capacity
“The entire park, it was impossible to park. There's nowhere to park for anybody. Waiting to find parking, waiting to get on the shuttle — With many getting impatient and just illegally parking wherever they could. There are people pulling onto meadows, pulling off pavement, going off-road”
“Environmental Resource Center says it was at least better than this. Without any limits the amount of vehicles, amount of people, it becomes overwhelmed. He believes the decision was good for business, not for the environment”
You can’t even take the shuttles they’re so packed, I found:
Shuttles are overwhelmed, trails including Half Dome cables are jammed, and congestion is constant. Park staff and environmental groups say it’s harming sensitive meadows and wildlife habitat
There is no daily cap on vehicles during peak summer hours
Many park employees, over 300 signed a petition, environmental groups, and former staff criticize the decision as prioritizing crowds over visitor experience
Go back to a strict reservation system. There are way too many people
显示更多
@soulrambler_ Wait until Modaji & his Cartel say "We see 🇺🇸&🇷🇺 equally important partners" Despite getting b!t€h slapped with sanctions & expensive junk weapons.
Pu10 will likely help 🇵🇰 in the coming days.
Vassal-isation of Viswaguru is in full swing
5 Footiya farzi James Bond Doctrine saar
显示更多
Esta es la mejor transición que he visto jamás.