AUTOR DE MANGA ECCHI ES DESCUBIERTO POR SU FAMILIA
El autor de "Boyish Kanojo ga Kawaisugiru" pasó años escondiendo su identidad como mangaka de su propia familia por temor a que descubrieran sus gustos y preferencias creativas.
Todo funcionaba perfecto hasta que un familiar mencionó haber visto su manga en una librería: "Vi tu libro en la tienda, ese de los trajes de baño".
El mangaka entró en pánico al instante y luego contó la historia en redes sociales. Aun ahora admite que le sigue generando mucha incomodidad que su familia sepa de dónde salen sus ideas.
Años de secreto perfecto destruidos por una sola portada de bikini.
Un post que ya supera los 2 millones de vistas encendió un debate masivo en Japón. Su mensaje fue directo: "Los que critican el fanservice y el ecchi en el anime NUNCA gastan dinero".
"Los que realmente sostienen la industria son los fans del ecchi. Los anti-fanservice solo se quejan gratis en internet."
Su argumento: las figuras más vendidas son las ecchi, los BDs más comprados son los de anime con fanservice, y el mercado de doujinshi mueve millones.
Mientras tanto, los "puristas" que piden anime "serio y sin fanservice" no compran ni una figura.
Básicamente dice que sin los otakus degenerados, la industria del anime no existiría como la conocemos.
¿Tiene razón o es solo una excusa para justificar el fanservice excesivo?