注册并分享邀请链接,可获得视频播放与邀请奖励。

与「MECRE」相关的搜索结果

MECRE 贴吧
一个关键词就是一个贴吧,路径全站唯一。
创建贴吧
用户
未找到
包含 MECRE 的内容
3월 서코 메크립 부스에서 신작 포토북/포토카드/포스터 판매 및 체키 이벤트 진행될 예정입니다 🐰💗 사전예약 및 체키 타임테이블은 추후 공유하겠습니다!!! 다들 얼른 보고 싶어 😽 @mecreip_sd
显示更多
0
3
411
38
转发到社区
こちら公開されてます! 楽曲制作にて関わった「さみしいあなた」がCBCテレビにて1/13(金)26:15より放送開始となります! #XBeyond# #MECRE#
显示更多
0
0
142
15
转发到社区
【お知らせ】 #MECRE# でのコラボレーション曲 「紅い呪い / feat.aruma」 DAMにてカラオケ配信されてます! 気が向いたら歌ってください ▽
显示更多
0
3
137
29
转发到社区
今日から1週間「紅い呪い」のジャケットが渋谷駅に掲載されるらしいです! さっき見に行きました!嬉しい〜 #MECRE#
0
3
187
14
转发到社区
MECRE( @2021Mecre )さんの募集で 歌をarumaさん(@4_ru_m4 )絵の制作を毛ェ(@bio_l_oid )さんにしていただいて楽曲を作ることになりました
显示更多
0
1
92
15
转发到社区
こちら参加することになりました! #あなたを募集中# #MECRE#
0
0
120
14
转发到社区
⚡CryptoPulse News:Samsung Securities bets on Upbit, South Korean financial capital fully embraces crypto. On May 28th, Samsung Securities announced it will acquire approximately 2% of Dunamu, the operator of Upbit, South Korea’s largest cryptocurrency exchange, for approximately 306.37 billion won (approximately US$203 million). This is not merely a common equity investment; it may signify a profound shift in the South Korean financial system. South Korean regulators have recently begun signaling a potential relaxation of the “finance-plus-crypto separation” policy, the long-standing restrictions between financial institutions and the virtual asset industry. Samsung Securities’ investment essentially represents traditional South Korean financial capital preemptively securing a foothold in the next generation of digital finance. Original link:
显示更多
Updates since then: * Deepseek v4 is out. There *is* a 2-bit quant that can run within 90 GB ( ), and it works, however it's only fast on Apple hardware (I've head ~35 tok/s). On AMD, it's ~7 tok/s. IMO actually taking the effort to properly support more than one hardware manufacturer is a great example of the difference between mere "decentralized AI" and genuine "CROPS AI". I hope we can become better at this. * also has alpha telegram support now. However, the path to adding your account is quite janky * looks promising as a way to run "dense" models (eg. Qwen 27B) more efficiently. It's janky, but on my 5090 laptop it seems to be ~2x more tok/s than llama.cpp * VoxTerm (local AI recording, no third-party servers) continues to be developed And there's a lot more projects coming on the horizon. One other thing that has been on my mind is that there's actually a lot of intersection between "CROPS ethereum access layer" and "CROPS AI". For example, we want a ZK way to make (paid) calls to remote LLMs. But if we have this, then it's just as useful for solving another problem: private RPC reads in Ethereum. Another example: application-specific finetuned LLMs. Leanstral ( ; I get ~38 tok/s on AMD) fits into < 70 GB, but can hold its own against 1T models on writing Lean code. Things like this are a huge boon for writing more secure code ( ). We should have models finetuned for Ethereum-related use cases as well.
显示更多
0
151
750
90
转发到社区
UN RÉGIMEN CAÍDO, PERO QUE AÚN DISPARA «Estamos caídos» —la frase de Jorge Rodríguez filtrada— ni siquiera es lenguaje político. Pertenece al vocabulario del hampa. El de hombres descubiertos, cercados, esperando su captura. La revolución terminó hablando como banda.   Algo profundamente humillante para el chavismo. Y ya ni siquiera logran ocultarlo detrás de la vieja utilería revolucionaria de siempre, porque desaparecieron las boinas, los gritos antiimperialistas, las cadenas patrióticas, los retratos gigantes de Chávez mirando al horizonte como si estuviera a punto de liberar Stalingrado desde Fuerte Tiuna. Toda aquella escenografía de parque temático ideológico: evaporada.   Se acabaron los años en que Fidel dictaba doctrina desde La Habana; Moscú ofrecía blindaje; Teherán abría rutas opacas y Pekín financiaba haciéndose el muerto. Los últimos en perdurar fueron ciertos operadores españoles que ofrecían sonrisa sacerdotal y mediaciones providenciales orbitando alrededor del petróleo, del oro y de aerolíneas extrañas.   Ahora se filtran conversaciones internas al PSUV y las fracturas dejan de esconderse. Ya no hablan como mandamases. Hablan como supervivientes.   La frase de Jorge Rodríguez, «Estamos caídos», merecería quedar grabada algún día en la entrada a Miraflores, cuando todo esto termine y alguien convierta el edificio en museo antropológico del desastre venezolano.   Algunos parecen resignados a negociar condiciones de supervivencia, otros siguen aferrados a la fantasía de una revolución soberana que jamás existió.   Y aun así siguen siendo peligrosos. Las estructuras represivas permanecen intactas; los presos políticos continúan encerrados; los colectivos circulan con absoluta normalidad. Un anciano sale de prisión y encuentra su apartamento ocupado por el mismo funcionario policial que participó en su secuestro. Trabajadores despedidos por razones políticas intentan reclamar reenganches ordenados por organismos del propio sistema y reciben colectivos motorizados rompiéndoles pancartas delante de las cámaras. Un hombre intenta explicar que aquella cartulina la hizo su hija con dinero que ya no tienen, y alrededor aparecen motorizados empujándolo como si estuvieran dispersando una invasión extranjera.   El régimen conserva intacta su capacidad de daño. Pronuncia palabras como «amnistía» y la maquinaria de intimidación sigue funcionando con macabra normalidad. Habla de aperturas mientras sus operadores políticos en la falsa oposición diseñan cronogramas electorales pensados para dosificar la transición, redistribuir cuotas y bloquear cualquier ruptura verdadera.   Después llega Panamá. Ciertas fotografías producen rechazo inmediato dentro y fuera del país. Reflejos alérgicos masivos aparecen frente a determinados rostros. Y de pronto esos mismos rostros reclaman las regionales primero. O sea: reciclar estructuras agotadas, redistribuir cuotas, oxigenar operadores y reconstruir parcialmente el ecosistema político antes del verdadero cambio de poder. Son las ortigas de siempre minando el terreno. En paralelo aparecen documentos alrededor de Zapatero con referencias a amnistías, reformas y escenarios electorales escalonados. Vaya coincidencia. Durante años aquel hombre se presentó como una especie de monje civil del diálogo. Ahora aparece rodeado de rutas financieras, negocios opacos, petróleo venezolano, intermediaciones aéreas, tráfico de influencias y agendas políticas que parecen escritas por un Graham Greene caribeño bajo fiebre palúdica y exceso de ron diplomático. Pero detrás siguen existiendo seres humanos concretos. Familias partidas durante décadas. Ancianos muriendo solos. Jóvenes convertidos en diáspora. Presos olvidados. Niños creciendo lejos de sus padres. Un país entero suspendido durante un cuarto de siglo dentro de una demolición meticulosa y lenta. Todo eso con cárceles llenas, y colectivos circulando. Un régimen caído que todavía respira y puede seguir matando durante años. X. P.
显示更多
0
2
33
17
转发到社区
UN RÉGIMEN CAÍDO, PERO QUE AÚN DISPARA «Estamos caídos» —la frase de Jorge Rodríguez filtrada— ni siquiera es lenguaje político. Pertenece al vocabulario del hampa. El de hombres descubiertos, cercados, esperando su captura. La revolución terminó hablando como banda.   Algo profundamente humillante para el chavismo. Y ya ni siquiera logran ocultarlo detrás de la vieja utilería revolucionaria de siempre, porque desaparecieron las boinas, los gritos antiimperialistas, las cadenas patrióticas, los retratos gigantes de Chávez mirando al horizonte como si estuviera a punto de liberar Stalingrado desde Fuerte Tiuna. Toda aquella escenografía de parque temático ideológico: evaporada.   Se acabaron los años en que Fidel dictaba doctrina desde La Habana; Moscú ofrecía blindaje; Teherán abría rutas opacas y Pekín financiaba haciéndose el muerto. Los últimos en perdurar fueron ciertos operadores españoles que ofrecían sonrisa sacerdotal y mediaciones providenciales orbitando alrededor del petróleo, del oro y de aerolíneas extrañas.   Ahora se filtran conversaciones internas al PSUV y las fracturas dejan de esconderse. Ya no hablan como mandamases. Hablan como supervivientes.   La frase de Jorge Rodríguez, «Estamos caídos», merecería quedar grabada algún día en la entrada a Miraflores, cuando todo esto termine y alguien convierta el edificio en museo antropológico del desastre venezolano.   Algunos parecen resignados a negociar condiciones de supervivencia, otros siguen aferrados a la fantasía de una revolución soberana que jamás existió.   Y aun así siguen siendo peligrosos. Las estructuras represivas permanecen intactas; los presos políticos continúan encerrados; los colectivos circulan con absoluta normalidad. Un anciano sale de prisión y encuentra su apartamento ocupado por el mismo funcionario policial que participó en su secuestro. Trabajadores despedidos por razones políticas intentan reclamar reenganches ordenados por organismos del propio sistema y reciben colectivos motorizados rompiéndoles pancartas delante de las cámaras. Un hombre intenta explicar que aquella cartulina la hizo su hija con dinero que ya no tienen, y alrededor aparecen motorizados empujándolo como si estuvieran dispersando una invasión extranjera.   El régimen conserva intacta su capacidad de daño. Pronuncia palabras como «amnistía» y la maquinaria de intimidación sigue funcionando con macabra normalidad. Habla de aperturas mientras sus operadores políticos en la falsa oposición diseñan cronogramas electorales pensados para dosificar la transición, redistribuir cuotas y bloquear cualquier ruptura verdadera.   Después llega Panamá. Ciertas fotografías producen rechazo inmediato dentro y fuera del país. Reflejos alérgicos masivos aparecen frente a determinados rostros. Y de pronto esos mismos rostros reclaman las regionales primero. O sea: reciclar estructuras agotadas, redistribuir cuotas, oxigenar operadores y reconstruir parcialmente el ecosistema político antes del verdadero cambio de poder. Son las ortigas de siempre minando el terreno. En paralelo aparecen documentos alrededor de Zapatero con referencias a amnistías, reformas y escenarios electorales escalonados. Vaya coincidencia. Durante años aquel hombre se presentó como una especie de monje civil del diálogo. Ahora aparece rodeado de rutas financieras, negocios opacos, petróleo venezolano, intermediaciones aéreas, tráfico de influencias y agendas políticas que parecen escritas por un Graham Greene caribeño bajo fiebre palúdica y exceso de ron diplomático. Pero detrás siguen existiendo seres humanos concretos. Familias partidas durante décadas. Ancianos muriendo solos. Jóvenes convertidos en diáspora. Presos olvidados. Niños creciendo lejos de sus padres. Un país entero suspendido durante un cuarto de siglo dentro de una demolición meticulosa y lenta. Todo eso con cárceles llenas, y colectivos circulando. Un régimen caído que todavía respira y puede seguir matando durante años. X. P.
显示更多
0
7
163
94
转发到社区