En pleno año 2000, mientras los padres entraban en pánico jurando que Pokémon era "diabólico", el Vaticano intervino para calmar las aguas.
La Santa Sede (bajo el papado de Juan Pablo II) le dio su bendición oficial a la franquicia, declarando que estaba "llena de imaginación inventiva" y que no tenía efectos morales dañinos.
Confirmaron que la serie promovía la amistad y la lealtad. Básicamente, Ash Ketchum siempre tuvo el respaldo divino. 🙏
(vía: New York Post / Vatican Sat2000)
显示更多