Tengo siete hijos y pienso mucho en qué tiene sentido que aprendan en un mundo con inteligencia artificial. Memorizar lo que un modelo ya sabe de sobra dejó de tener valor. Herramientas como Khanmigo, el tutor con IA de Khan Academy, le dan a cada chico algo que antes solo tenían los ricos: un profesor particular paciente disponible las 24 horas. Eso lo cambia todo. El valor de una persona va a estar en hacer buenas preguntas, entender los problemas de verdad, crear cosas y trabajar bien con otros. Empresas como IBM y Google ya contratan por habilidades reales más que por el título colgado en la pared. La educación que viene premia la curiosidad y el criterio por encima del diploma. Los padres que entiendan esto temprano les van a dar a sus hijos una ventaja enorme, con o sin permiso del sistema educativo.